Papel fotográfico autoadhesivo de alta resolución. Se imprime con calidad de foto y del otro lado ya trae la cola. Se recorta y se pega sin pegamento aparte. El adhesivo está mejorado: pega fuerte y no se pone amarillo. Es lo que arruina una etiqueta a los pocos meses. Además resiste el agua. El brillante de 115 g es el de siempre